Motores económicos del país, apagados en la primera mitad del 2019

Edomex y Guanajuato continuaron con variaciones negativas en su actividad económica; NL y Veracruz siguen desacelerando, y la CDMX y Jalisco mostraron tasas de crecimiento bajas

En la primera mitad del 2019, las principales economías del país presentan un bajo dinamismo o se encuentran en números rojos; por ende, la actividad económica de México está apagada.

La Ciudad de México es la economía con mayor peso en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional, con 16.5%; le siguen el Estado de México (8.9%), Nuevo León (7.5%), Jalisco (7.1%), Veracruz (4.5%) y Guanajuato (4.4 por ciento).

Estas seis entidades son las economías más grandes de la República Mexicana, aportando en conjunto 49% del PIB.

En este contexto, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el Estado de México y Guanajuato continuaron con variaciones negativas en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).

El territorio mexiquense registra tres caídas al hilo: 1.2% a tasa anual desestacionaliza en el último tramo del 2018, 2.2% en el primer trimestre del 2019 y 1.7% en el segundo. Lo anterior se explica por disminuciones en el primer semestre del año en curso en sectores clave: 2.2% original (no hay cifras desestacionalizadas por sector económico) en comercio, 3.4% en manufactura, 9.1% en minería y 17.2% en construcción.

Mientras el ITAEE de Guanajuato, motor del Bajío en los últimos años, descendió 0.9% en el primer trimestre y 0.4% en el segundo, debido a contracciones en manufactura, construcción y minería; sólo en comercio, indicador del consumo privado, creció (2.4 por ciento).

Por su parte, Nuevo León y Veracruz siguen con una tendencia de desaceleración. En el primer caso, en el periodo abril-junio mostró un aumento anual de 2.3% en su actividad económica, el menor nivel desde el primer trimestre del 2018 (1.7%); sus debilidades son construcción (al igual que en la mayoría de los estados por los recortes presupuestales de la Federación) y minería, mientras sus fortalezas, manufactura y comercio.

Veracruz ostenta un caso similar. El ITAEE ascendió 0.1% en el primer trimestre del 2019, el peor resultado desde igual lapso del 2018 (-1.8%); su principal problema es la minería (caída de 4.7%), al ser uno de los principales estados petroleros del país. Destaca su dinamismo en construcción.

La Ciudad de México y Jalisco mostraron una pendiente positiva, aunque sus tasas de crecimiento en la primera mitad del 2019 son menores a años anteriores. La economía de la capital mexicana incrementó 0.7% anual en el segundo trimestre del año, frente a 0.2% un trimestre antes; sin embargo, el promedio entre el 2015 y el 2018 fue de 3.4 por ciento. La debilidad en la ciudad se manifiesta en construcción y comercio.

Para Jalisco, el aumento fue de 2.3% en el segundo trimestre y de 0.3% en el primero, contra una media de 3.9% en el periodo 2015-2018. La entidad exhibe un menor ritmo en manufactura y comercio, pero fuerza en construcción.

Este comportamiento de las seis economías más importantes de México ocasionó que el PIB nacional disminuyera 0.4% a tasa anual desestacionalizada en el tercer trimestre (cifra oportuna), el primer decrecimiento desde el 2009, año de la crisis económica y financiera.

Análisis estatal

Eufemia Basilio Morales, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, indicó que en el Estado de México y Guanajuato ha pesado la desaceleración económica del país, impactando en sus indicadores básicos.

“En el caso del territorio mexiquense, a pesar de ser un estado donde la actividad del sector servicio ha hecho que sea una entidad donde se genera más trabajos, la desaceleración generalizada disminuyó el nivel de empleo y de crecimiento”, dijo.

“En Guanajuato vemos que si bien es uno de los estados que presenta generalmente un mayor ritmo de crecimiento económico en México, la pérdida de ritmo del PIB nacional ya le pegó”, señaló.

Sobre Nuevo León y Jalisco, la investigadora de la UNAM comentó que son entidades muy fuertes económicamente. “La desaceleración de la economía neolonesa se da porque la actividad minera, una de sus principales fuentes de ganancias, se ha visto frenada en años pasados por falta de recursos”.

Mientras Jalisco sí ha presentado dinamismo por la mejora en agregados económicos, particularmente construcción; no obstante, aún está lejos de las tasas de crecimiento de años anteriores, ahondó.

“La pérdida de ritmo de Veracruz deriva de los elevados niveles de deuda, la menor producción de petróleo, la violencia y el debilitamiento institucional”, detalló.

Basilio Morales indicó que las bajas tasas de crecimiento de la Ciudad de México se deben a que, junto con el Estado de México, resienten más el comportamiento de la economía mexicana, ya que en ambas entidades se desarrollan la mayor cantidad de actividades del país.

“El problema en el caso de la Ciudad de México es que también se ha incrementado la informalidad que aún se mantiene en cifras elevadas, así como la falta de dinamismo en la economía que deriva en menor empleo e impacta en el ITAEE. La variación de 0.7% resulta insuficiente pensando en la concentración de actividades que se dan en la capital, habrá que pensar en establecer políticas para mejor la actividad en la zona metropolitana en general”, concluyó.

Con información de El Economista

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